Bueno, acá aparezco con una nueva foto de estudio para no parecer monótono con los paisajes. La iluminación, en este caso, fue artificialmente realizada con dos luces de 500 wats compuestas por un reflector directo de luz blanca y un foco refractante tipo hongo.
Fue la primer sesión de estudio que hice junto a Fernando y a su increíble Nikon D50